
Hoy en día México vive en una grave situación de violencia, crisis y carencias, sin embargo el día de ayer, tras un enfrentamiento armado, y la unión de los cuerpos policíacos federales y capitalinos, se logro la detención de 18 personas en Lindavista de las cuales solo 2 pudieron salir en libertad al comprobar su inocencia, las 16 personas restantes, entre las que se encuentran 3 policías, rindieron declaración el día de hoy quedando a disposición de la procuraduría. Resulta indignante el escuchar que elementos de la policía fueron detenidos y son investigados por presunta complicidad.
Las personas detenidas en su mayoría son de origen Colombiano lo cual una vez más comprueba, que México es el asilo de la escoria del mundo. Con la detención de esta banda también fueron decomisadas armas de diversos calibres, automóviles y una importante cantidad de dinero en efectivo, dinero que sin duda perderá algunas cifras en el camino y ayudara a aligerar la crisis de solo algunas familias mexicanas. La detención de esta importante banda de narcotraficantes fue un golpe duro para el cartel del Pacifico.
Se presume que uno de los miembros de la banda, es familiar de narcotraficantes importantes, por lo que la SIEDO está siendo resguardada por elementos federales y de la AFI con el fin evitar o en su caso frustrar cualquier intento de rescate.
La ironía de todo esto es que los narcotraficantes son los que pretenden realizar un rescate, mientras que la policía trata de evitar a toda costa que este sea fructífero, sin duda drástico cambio de papeles.
Este no es un juego de policías y ladrones por lo cual no nos debemos mostrar ajenos a lo acontecido estos últimos días en el país. La violencia y el crimen son cosas que no le podemos dejar sólo al gobierno, debemos enfrentarlos unidos y encararlos con valentía. Hacerse el ciego o el sordo al presenciar un delito, no beneficia a nadie más que al crimen y es por ello que debemos alzar la voz y denunciar todo aquello que resulte ilícito o parezca sospechoso.